
Madame Humala: Olli, pásame la manti.
Monsieur Humala: Voilà.
Madame Humala: Ay, no sabes Olli, la otra vez en el club, Cuqui me recomendó que debías cambiar el uniforme de tus cholos, hacerlo más regio. Digamos que necesitan urgente un fashion emergency, porque francamente, Olli, el uniforme es un loco calato.
Monsieur Humala: Nadine, ne t´inquiete pas.
Madame Humala: Además, un poco de clases de charm haría que tus cholos sean más divinos. Y que se bañen con jabón, por favor, no soporto subirme al estrado y oler a calzoncillo con olor a poto. ¿Ok darling?
Monsieur Humala: Ça va.
Madame Humala: Otra cosa, Olli, tienes que hacer algo con tu lista parlamentaria, pues no hay gente como uno. López Caro, pero no tiene casa en Eisha. Seguro la gente nice está con Lourdes, ya ves, yo te dije. Cuando le conté acerca del partido nacionalista a Chichi, ella puso una cara como diciendo: aj ké cholo. ¡Qué vergüenza, Olli!
Monsieur Humala: Ulalala Nadine, ¡je suis cholo nationaliste revolutionnaire!
Madame Humala: Olli, deja esa pose para tus electores ignorantes, porque yo más que nadie sé que eres de la wich. Qué pizca de nacionalista vas a tener con los Malbec franceses que bebes, los restaurantes cuatro estrellas Michelin en donde tragas, los honorarios de agregado diplomático, por más de doce mil dólares, que recibiste en París; y la piscina regia, con jacuzzi extra, de nuestra residencia en Miraflores. Darling, ¿cuál dedo me chupo?
Monsieur Humala: Merde alors!
Madame Humala: Y otra cosita, Olli, hazte la pedicure, porque tus patas ya parecen de reservista.